"El placer anulado"Artículos destacadosDuda patológica y obsesionesTOC y compulsiones placenterasTrastornos sexuales y de pareja

Se presenta ante nosotros una familia completa, compuesta por el padre, la madre y el hijo de unos 15 años. Los padres están muy preocupados por la ansiedad que atenaza a su hijo Rocco desde hace meses. Era un chico extrovertido, con amigos, alegre y sonriente además de afectuoso (…) Han notado que ahora se ha cerrado en sí mismo, está temeroso con el mundo exterior e incluso con ellos (…)

La obsesión con imágenes sexuales

Después de mucha insistencia, Rocco ha accedido a contarle a su padre lo que lo tenía preocupado hasta el terror. Hace dos años, jugando al juego “obligación o  verdad”, ha tenido que mirar un trozo de una película pornográfica de trasfondo homosexual.

La sensación que ha sentido no solo ha sido la de una profunda vergüenza, sino también de una extraña turbación. Después no lo ha pensado más, como sucede con la mayoría de estas novatadas, hasta que el año pasado, clicando erróneamente en una publicidad que no tenía nada que ver con el sexo, se ha encontrado con un vídeo del género que, al no poder cerrarlo, se ha visto obligado a ver. Desde entonces, el vídeo no se le ha ido de la mente. Cuanto más trata de quitar las imágenes de su mente más se manifiestan nítidas y plagadas de detalles escabrosos.

Escuchando la narración, percibimos el sufrimiento del chico (…) Con lágrimas en los ojos nos dice que no ha confesado todo (…) falta el hecho de que además de las imágenes, es como si se hubiese activado en él una necesidad imperiosa de abrir el ordenador para ver aquellos fotogramas que se han convertido en su pesadilla (…)

Paráfrasis

TERAPEUTA: Así que, si no lo he entendido mal, se te ha creado una espiral viciosa por la que por un lado te vienen en mente las imágenes que no quieres tener, y que intentas rechazar sin éxito, y por otro estas mismas imágenes te atraen hasta tal punto que no consigues dejar de buscarlas en la web, con el resultado de incrementar más su fuerza e intensidad, además de su variedad dentro de tu mente (…)

Rocco sufre de un trastorno obsesivo compulsivo que consiste en la compulsión irrefrenable de mirar imágenes pornográficas que lo asustan y a la vez lo atraen, provocando un profundo sentimiento de culpa por la excitación sentida. Se ha aislado (…) ha eliminado toda la parte social y recreativa de su vida (…) En el intento de defenderse de sorpresas indeseables, Rocco también ha eliminado cualquier tipo de conexión con el móvil para no correr el riesgo de encontrarse sorpresas, manteniendo activa solo la función de llamada.

Lo que en este caso resulta más problemático es el intento constante de Rocco de evitar las imágenes que lo puedan asustar, porque así se hacen cada vez más perturbadoras.

Le pedimos al chico que encienda el pc una sola vez al día y, solo en su habitación, durante 30 minutos cada día, entre en uno de los sitios que normalmente evita y mire las imágenes, haciendo entonces lo que le venga hacer (…)

Resultados

Rocco ha tratado de seguir las indicaciones (…), encendía el ordenador pensando que debía mirar los odiados vídeos, pero luego se ponía a mirar otros de otro tipo (…) Poco a poco se ha dado cuenta de que a sus intentos de centrarse en los vídeos, el pensamiento que tanto combatía y que lo atenazaba hasta invadirlo, cada vez se presentaba menos a lo largo del día y si se presentaba ocurría durante los 30 minutos de visión obligada cotidiana.

T: ¿Quizás porque has dejado de combatirlo y te has concedido la posibilidad de mirar a la cara tu miedo? Ves, Rocco, con las compulsiones y las obsesiones sucede que si me las concedo puedo renunciar, pero si no me las concedo se convierten en irrenunciables. Al mismo tiempo, permitiéndonos crear un canal preciso en el que introducir las compulsiones, aumentamos el control sobre ellas al punto que si nos concedemos ponerlas en práctica, entonces podremos ser capaces de evitar ponerlas en práctica.

El chico está contento y visiblemente aliviado (…)

Aún falta el aislamiento de los suyos…(…)

A pequeñas dosis, hemos conducido a Rocco a correr pequeños riesgos en vista del restablecimiento de las actividades extraescolares y de las relaciones, primero con los amigos y después con el otro sexo.

El placer anulado

(Traducido y
extraído de aquí)