Haley-MadanesTraumas, duelo y lutocambiar los malos recuerdos

Una estrategia útil es cambiar el recuerdo de la relación de un adulto con sus padres en el pasado. Es práctica con personas atormentadas por la baja autoestima, debida a recuerdos de haber sido victimizadas por sus padres.

La estrategia consiste en decir que tuvo que haber alguien bondadoso en la infancia de la persona, alguien tal vez olvidado, pero que tuvo que existir, y cuya influencia explica las buenas cualidades que el sujeto despliega en el presente.

cambiar los malos recuerdos

Se puede sugerir que quizá fue una abuela, un tío o una tía, o bien un maestro. Lentamente, el cliente empezará a recordar a alguien, y a basarse constructivamente en ese recuerdo. Nuestros recuerdos de infancia solo son unos pocos episodios aislados, a los que atribuimos significado y continuidad. Suponemos que, porque recordamos un episodio, este es representativo de muchos episodios similares.

Cuando se recobra el recuerdo de una persona bondadosa, el terapeuta puede decir que, si se han recordado una o dos buenas acciones, tienen que haber muchas más. También se puede sugerir que, cada vez que pasa por la mente un mal recuerdo, se lo contrarreste con los recuerdos recién hallados, por ejemplo, de la abuela bondadosa. La persona llevará dentro de sí esta imagen para contrarrestar la del progenitor cruel.

El hombre de febrero: la estrategia para cambiar los malos recuerdos de Erickson

cambiar los malos recuerdosEsta estrategia se basa en una terapia ideada por Milton Erickson: la del “hombre de febrero” (Haley, 1967, 1973). Una mujer joven consultó a Erickson porque temía tener hijos. De niña había sido mal atendida por padres ricos, que la dejaron a cargo de una institutriz. Ella temía que, a causa de su infancia triste, sería una mala madre.

En efecto, no había tenido la experiencia de ser criada por un adulto bondadoso. Erickson la llevó a un trance hipnótico, la devolvió a la niñez y conversó con ella con afecto y simpatía, presentándose como un amigo de la familia.

Durante varios meses repitió el mismo procedimiento, pero conduciendo la regresión a edades cada vez más cercanas al presente. La terapia terminó cuando la joven tuvo recuerdos suficientes de ese anciano bondadoso, al que llamaba “el hombre de febrero”, como para liberarse del miedo a ser una mala madre.

La estrategia del cambio de recuerdos es similar pero no requiere trance. Se estimula a la persona a buscar en el pasado una persona bondadosa y a enriquecer ese recuerdo. La técnica establece una base sólida para la bondad y benevolencia que el terapeuta está alentando.

(Extraído de aquí)

1 comentario

  1. Es interesante como es que el conectar con nuestros aprendizajes y habilidades anteriores nos permitan tomar una nueva postura sobre nosotros mismos.

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