"Cambiar el pasado"Terapia Breve EstratégicaTraumas, duelo y lutoTEPT - Trastorno por Estrés Postraumático
LOS TRATAMIENTOS DE TIPO COGNITIVO-CONDUCTUAL

“Las terapias cognitivo-conductuales orientan la intervención sobre tres focos principales:

Ante todo, sobre la exposición (en imaginación o en vivo) a cuanto pueda estar relacionado con el acontecimiento traumático. [] Además, se enseñan técnicas específicas de relajación y educación respiratoria, con el fin de que el paciente sienta que tiene el control de su propio síntoma y pueda, en el momento de la ansiedad, calmarse y tranquilizarse.

El tercero, lo que se define como “inoculación del estrés”, comprende diversas técnicas [], todo ello en correspondencia con imágenes y estímulos ansiosos.

Inoculación del estrésDesde nuestro punto de vista este trabajo conductual de acercamiento y exposición a las fuentes de ansiedad, ya ampliamente utilizado por parte de los conductistas en todos los trastornos de ansiedad, corre el riesgo de convertirse en un método en exceso fuerte para quien padece un TEPT. La idea de hacer afrontar no sólo el miedo sino también la rabia y el dolor de manera abiertamente expositiva, como sucede en las técnicas arriba descritas, nos parece que puede elevar en grado notorio la resistencia al cambio que estos pacientes llevan aparejadas de forma natural como consecuencia lógica del suceso vivido.

El trauma, en efecto, no está sólo cargado de miedo (como los otros trastornos de ansiedad), sino de una mezcla de otras sensaciones que si “se miran a la cara” todas a la vez de manera directa y aparentemente racionalizada corren el riesgo de aumentar el miedo y el sufrimiento del paciente.

Es también por esta razón por lo que la terapia estratégica privilegia una medida, la novela del trauma, que permite guiar al paciente a pasar a través del dolor y el miedo ligados a su trauma de manera más suave y protegida. Escribir, en efecto, pone al paciente en la condición de escribir lo que provoca miedo y dolor dejándolo cada vez en el papel, liberándose de ello, por tanto, poco a poco, de manera que el escribir mismo representa una especie de “distracción” que permite en parte surcar el mar a espaldas del cielo al enfrentarse con el propio trauma.

A pesar de ser inevitablemente fatigosa, pues, la novela del trauma supone una medida francamente más suave que las técnicas expositivas de tipo conductual; permitiendo también al paciente que sea él quien decida, cada día, lo que escribir y cómo escribirlo. Este cuidado nos parece indispensable en el tratamiento de quien ha sufrido mucho, y que por ello requiere una intervención particularmente delicada y protectora.

TRATAMIENTOS DE TIPO COGNITIVO

Extrema racionalización de los sucesosEstos modelos terapéuticos apuntan al cambio de las que se definen como “interpretaciones distorsionadas” y que conducirían a una sobreestimación de las amenazas reales por parte del paciente que sufre un TEPT.

En función de esto, la persona es ayudada a reconocer sus propios pensamientos automáticos y espontáneos ligados al acontecimiento traumático, pensamientos que a menudo son intrusivos, rápidos e instantáneos. El entrenamiento en percibir los propios pensamientos y las propias actitudes debería después servir de base al posterior trabajo de revisión y modificación de las aceptaciones generales.

A través de este trabajo la persona tendría que modificar sus propios esquemas a favor de explicaciones alternativas más realistas, menos catastrofistas y más adecuadas y concretas.

Se trata de un trabajo, por tanto, de extrema racionalización de los sucesos y toma de conciencia del funcionamiento del miedo y de la ansiedad ligada al trauma.

El lector se habrá dado cuenta ya de cómo esta visión del tratamiento del trauma se diferencia de todo lo expuesto hasta ahora: la conciencia es, de hecho, en el modelo estratégico el punto de llegada del tratamiento, no la base de partida. El ser conscientes y “tener muy claro” cómo el trastorno puede funcionar sirve seguramente de tranquilidad para el paciente que puede estar asustado de lo que experimenta y pensar que no sea “normal”[].

Sin embargo, para desbloquear con eficacia el círculo vicioso activado por los intentos de reaccionar al trauma que la persona realiza, la vía de la conciencia se topa inevitablemente con la resistencia al cambio de ciertas sensaciones y emociones que, sobre todo en el caso del TEPT, tiranizan de manera decidida a la razón. En otras palabras, el miedo se desencadena antes y más rápidamente que cualquier proceso cognitivo racional, e intentar superarlo gracias a la conciencia parece en verdad una empresa titánica.

EMDR (EYE MOVEMENT DESENSITIZATION AND REPROCESSING)

Se trata de hacer seguir procedimientos mecánicos de recuerdo y evocación de las experiencias negativas, en el intento de que el paciente se acostumbre (desensibilice) a los recuerdos traumáticos, distrayéndolo con movimientos rítmicos de los ojos, o tamborileos y estimulaciones sonoras. Al principio, su artífice Shapiro pensaba que sólo el movimiento de los ojos era el método para conseguir que el cerebro tuviese la energía necesaria a fin de reelaborar el evento negativo; más tarde se introdujeron también estimulaciones sensoriales táctiles y auditivas.

Esta técnica se inserta a menudo dentro de las terapias cognitivo conductuales, pero desde nuestro punto de vista tendría que entrar más bien en las de tipo hipnótico. Estudios recientes señalan que los movimientos oculares son simplemente una serie de distracciones motrices con una leve carga sugestiva (aspecto que aumentaría el efecto placebo) capaces de reducir la ansiedad durante la exposición imaginativa al recuerdo del trauma. []

Por otra parte, cualquier medida de desbloqueo, si no va seguida por un trabajo de reorganización funcional del sistema perceptivo-reactivo de la persona, corre el riesgo de que sus efectos desaparezcan a la primera dificultad que se encuentre. En otros términos, si no se guía al paciente a crear un nuevo equilibrio funcional que sustutuya al anterior disfuncional, es muy probable que se asista a recaídas y a la reaparición de los síntomas.
Y ésta representa para nosotros la principal diferencia entre poner a punto un protocolo de tratamiento para curar el TEPT, es decir, un modelo secuencial compuesto for fases específicas con objetivos y técnicas específicas para cada fase, y la creación de una técnica individual, como la del EMDR, que puede producir una inicial y también rápida mejoría en la situación sintomática del paciente, pero no conduce a una real y definitiva superación del trastorno.
LA TERAPIA FARMACOLÓGICA
Terapia farmacológicaLa terapia psicofarmacológica se aconseja habitualmente emparejada con la psicoterapia. [] Las terapias con fines sedativos y ansiolíticos, utilizadas en el pasado, están ahora superadas y consideradas, en algunos casos, incluso perjudiciales. [] Datos clínicos recientes sugieren que fármacos proserotoninérgicos pueden ser eficaces sobre dimensiones de otro modo difíciles de tratar, como los síntomas intrusivos y de evitación. Los síntomas positivos como Flashbacks, hiperactibvación, pesadillas y ansiedad parecen en cambio que mejoran con agentes antikindling como vaproato o carmazepina.
Al ser amplio el espectro de los síntomas que habitualmente acompañan a este trastorno, una terapia farmacológica que quisiera cubrirlos todos resultaría realmente excesiva.

Lo que nos ha llevado a la formulación de nuestro protocolo de tratamiento del TEPT ha sido en primer lugar la exigencia de encontrar un método riguroso a través del cual cambiar una memoria, y que evitase utilizar la racionalización, el efecto catártico o la simple desensibilización sistemática.

En lo que estábamos interesados no era en la detección de una única técnica, sino en la puesta a punto de un auténtico protocolo de tratamiento para este tipo de trastorno, es decir, un conjunto de estrategias, técnicas y tácticas de intervención articuladas en diferentes fases y que respetase nuestros habituales criterios de eficacia y eficiencia.”

 

(De Cambiar el pasado. Superar las experiencias traumáticas con la terapia estratégica. Federica Cagnoni y Roberta Milanese. Herder)

Publicaciones relacionadas


Escritura a mano para liberarse del dolor Como señala Hugo Ojetti, "quien describe su propio dolor, aunque llore, está a punto de consolarse", y esto es así porque la única forma de superar un dolor es pasando por en medio de él. Pero a diferencia de lo que sucede cuando comunicamos de forma oral ese dolor, con lo que no conseguimos más que amplificarlo y perpetuarlo, la expresión del dolo...
El EMDR vs. la TBE en el tratamiento del trauma La EMDR o "desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares", surgido en EEUU en 1987 de la mano de Francine Shapiro, es una técnica psicológica terapéutica utilizada para atenuar los efectos negativos de los eventos traumáticos. Mediante los movimientos sacádicos de los ojos (además de sonidos,  golpes y estimulaciones táctiles) al evo...
Diccionario internacional de psicoterapia: la novela del trauma En el ámbito de la psicoterapia breve estratégica modelo Nardone, la novela del trauma es la prescripción puesta a punto por Nardone para el tratamiento del trastorno de estrés postraumático. El terapeuta pide al paciente que cada día ponga por escrito, en una suerte de narración y de la manera más detallada posible, todos los recuerdos del trauma ...
Falsos positivos en el diagnóstico del pánico A continuación se proporciona una ayuda concreta para la correcta valoración diagnóstica del pánico a partir de las patologías más frecuentes con las cuales se confunde:   Ansiedad generalizada Es el primer trastorno que suele confundirse con el pánico, aunque es suficiente observar la presencia de total pérdida de control para reconocerlo....
Eventos traumáticos durante el embarazo: pánico por una mala experiencia anterior Laura, de 40 años, viene a terapia en la semana 28 de su embarazo porque en las últimas dos semanas ha tenido dos ataques de pánico. No le había sucedido nunca antes. Dice de sí misma ser una mujer muy segura: trabaja, cultiva sus pasiones, practica deporte y no ha parado en los siete meses de embarazo. Una tarde siente que le falta el aire, que t...
Tratamiento de un trauma El trastorno por estrés postraumático está clasificado universalmente dentro de los trastornos de ansiedad, pero contiene en si una gran diferencia respecto a todos los demás trastornos de raíz ansiosa: el miedo no es la única emoción que bloquea la superación del problema, sino una mezcla de dolor y rabia. Quien llega a terapia padeciendo de un t...
La huella en el olvido: una experiencia traumática A. es un abogado de buena presencia, de 53 años, que viene a pedir ayuda al Centro de Terapia Estratégica tras haber encontrado a su compañera, con quien convivía desde hacía unos 5 años, en su cama en compañía de un apuesto joven. Tras haberla sorprendido en aquella "dramática" escena, se había ido de casa y no había querido saber nunca nada más ...
La novela del trauma Escribir la historia es una forma de desembarazarse del pasado  J. W. von Goethe   Quien llega a terapia padeciendo de un trauma está en una situación de emergencia, tiene prisa en ser comprendido, en ser ayudado y en liberarse del molesto pasado que obstaculiza la serenidad de su propio presente. Se trata de un paciente que quiere ser col...

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada