"Ayudar a los padres a ayudar a los hijos"Niños, trastornos de conducta y familiaOtros trastornosTerapia Breve EstratégicaTartamudez

La edad escolar representa también el periodo en el que los trastornos del lenguaje, si no se superan, tienden a estructurarse como verdadero trastorno. El más frecuente es sin duda la tartamudez. Ésta puede consistir en un simple titubear sobre algunas letras u puede volverse un problema invalidante en la comunicación: el sujeto se atasca repetidamente y a menudo no consigue terminar lo que intenta decir. Para el tratamiento de la tartamudez existen algunos programas que han demostrado ser muy eficaces. Sin embargo, consideramos que es importante adaptar la intervención siempre a cada caso.

Soluciones para la tartamudez

A veces no es necesario someterse a tratamientos prolongados, y puede ser suficiente mucho menos para resolver el problema. Muy a menudo la tartamudez puede estar conectada a un trastorno de ansiedad, y la intervención resolutiva sobre tal malestar conduce a su consiguiente solución. Otras veces, la dificultad a expresarse emerge como efecto de la agitación que siente el sujeto frente a la necesidad de hablar, sobre todo en situaciones importantes o emocionantes. En este caso hemos experimentado que simplemente enseñando al sujeto a enlentecer el discurso y a hablar de barriga y no de garganta, como hacen los actores y cantantes líricos, es suficiente para eliminar el problema.

En otros casos, a esto se une una suerte de adiestramiento a hablar usando los ritmos musicales (lento, adagio, andante, moderato, allegro, presto, prestissimo). Además de la modulación y la gestión del tono y del ritmo, lo que produce el efecto terapéutico es el hecho de que el sujeto, concentrándose en esta tarea, deja de combatir contra el evento temido, liberándose de la trampa del intento de control que hace perder el control.

En casos todavía más complejos se guía al sujeto a provocar voluntariamente el síntoma para adquirir el control, generando un efecto paradójico que a veces consigue desarticular la tartamudez. En todo este trabajo, se implica a los padres para que guíen al hijo a poner en práctica las indicaciones, a menudo poniéndolas en práctica ellos mismos: no son raras las situaciones en las que la tartamudez afecta a más de un miembro de la familia.

 

Aiutare i genitori ad aiutare i figli

(De “Aiutare i genitori ad aiutare i figli. Problemi e soluzioni per il ciclo di vita”. Giorgio Nardone. Ponte alle Grazie)

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