Historias curativasEspiando

Sospechas sobre sospechas

La especie humana no puede soportar demasiada realidad”

T.S. Eliot

Un hombre vigilaba continuamente a su nuevo vecino. Cada noche este recogía pequeños paquetes que alguien le dejaba delante de la puerta de casa. El hombre temía que el vecino fuera un traficante de drogas, lo cual le producía una gran alarma. Así, espiaba sus movimientos continuamente, espantado por la propia seguridad y por el riesgo al que estaba expuesta su familia. Poco tiempo después descubrió casualmente que el vecino recogía comida para los sin techo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada