Historias curativasMulo

El mulo testarudo

“Un mulo que desde hace mucho tiempo porta un tronco de leña desde la granja del valle a la cabaña de la montaña pasando siempre por el mismo camino a través del bosque, una mañana, después de un temporal nocturno, encuentra un árbol caído que obstruye su camino. El mulo, animal bien conocido por su testarudez, considerando que el árbol allí no debe estar, continúa, pensando que éste se apartará a su paso.

Pero, hete aquí que él se pega un gran cabezazo y el árbol sigue allí firme obstruyendo su paso. El mulo, siempre en virtud de su testarudez, insiste; toma una larga carrerilla y golpea fuertemente su cabeza contra el árbol. Pero el árbol ni siquiera se mueve. El mulo, siempre empujado por su rígida obtusidad, toma una distancia aún mayor golpeando de nuevo aún más fuerte su cabeza en el árbol.

Obviamente la historia acaba mal, porque el mulo muere por su propia testarudez e incapacidad de cambiar ni siquiera un poco su forma de actuar.

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