Historias curativasEl cuento del carpintero

Un carpintero había pasado toda su vida construyendo una casa tras otra. Siempre había sido un empleado fiel y leal, y durante toda su vida laboral había permanecido junto a su jefe, pero ahora era viejo y estaba cansado. Quería pasar los años que le restaban de vida cerca de su esposa, sus hijos y sus nietos.

Habia pasado toda la vida construyendo una casa tras otra. (Ilustración de Iban Barrenetxea)El jefe se lamentó al oir cómo el hombre le anunciaba su jubilación. Pese a su edad, el carpintero seguía siendo un buen trabajador; de hecho, era uno de los mejores. Era muy conocido y un gran profesional. El jefe sabía que podía confiar en él. Cuando el carpintero le dijo que se marchaba, el empresario le pidió un último favor.

¿Querrás construir una sola casa más?” Al principio el carpintero dijo que no. Explicó que había perdido el interés y que estaba dispuesto a retirarse. “Esta casa“, le explicó su jefe, “es para un amigo. Me gustaría que fueras tú quien la construyera, y que lo hicieras como un favor personal hacia mí.”

Ilustración de Iban BarrenetxeaEl carpintero accedió a regañadientes y empezó a trabajar en su última casa, pero su espíritu no participaba de lo que estaba haciendo. Dejó de prestar atención a su diligente costumbre de emplear los mejores materiales. En consecuencia, la madera no siempre era la más adecuada y el veteado no era el óptimo. Y no sólo los materiales eran de inferior calidad, sino que su trabajo carecía de los altos estándares de perfección que en él eran habituales.

Cuando finalmente terminó el trabajo, se puso a examinarlo. No estaba muy satisfecho con el resultado, pero gracias a Dios ya había acabado. Hubiera deseado jubilarse cuando él lo había decidido y no tenía que haber accedido a la petición de su jefe. No era un brillante final para su carrera.

Cuando su jefe acudió a realizar la inspección final,  se puso la mano en el bolsillo y sacó de él la llave de la puerta principal. Tendiéndosela al anciano carpintero le dijo: “Este es mi regalo para ti. Es mi forma de agradecerte todos los años de leal trabajo. Ahora es tu hogar.”

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