Artículos destacadosDuda patológica y obsesionesMis artículosTrastornos psicológicos

La duda patológica, es decir, la duda obsesiva convertida en tortura mental, puede considerarse una intrusión de la conciencia y el juicio interno en la consciencia y en el fluir espontáneo de la acción. Desde una posición de superioridad, el juicio interno obsesivo paraliza ese estado de flow en el que simplemente fluyen nuestras acciones y pensamientos y pone en duda de alguna manera su validez y su corrección (por ejemplo: ¿Y si en realidad no estoy enamorado?)

De esta manera, la duda, enormemente perturbadora, obliga al sujeto a hacer algo con ella, a darle algún tipo de respuesta, a aclararla, argumentarla, etc, combatirla en definitiva, estructurándose así de manera patológica la duda como trastorno propiamente dicho (ejemplo de respuesta a la duda anterior: si estuviese enamorado no me haría estas preguntas).

Porque el problema de la duda patológica es su dinámica formal del tipo duda-respuesta, es decir, el que a una duda intrusiva espontánea la acompañemos de manera voluntaria (y compulsiva) con una respuesta tranquilizadora (supuestamente tranquilizadora). Porque esta respuesta, sea cual sea, solo consigue aumentar la importancia de la propia duda y crear otras nuevas cuestiones por resolver, repitiéndose el proceso hasta el infinito, de manera extenuante y sin solución de continuidad (¿y si en realidad no estoy enamorado? Si lo estuviese no me haría esta pregunta ¿entonces me gustan más otras personas? esta mañana me sentía mejor estando solo que con ella, etc.)

 LABERINTO MENTAL Y DELEGACIÓN

La sensación de la persona que vive este proceso podría compararse a la angustia de aquel que, sin haberse dado cuenta, se encuentra perdido en el interior de un laberinto del que no consigue salir jamás. Cuanto más busca la puerta, más profundamente ingresa en su laberinto mental. No hay sensación más agónica y perturbadora, que más agote la mente y más directamente la lleve a la inseguridad total.

Efectivamente, quien padece de duda patológica tiene la confirmación de que no puede confiar en sí mismo, porque su mente nunca le aporta respuestas contundentes. En cuanto se da una respuesta satisfactoria, de nuevo empieza a dudar. Así que con frecuencia aumenta su problema al delegar en otros la solución de su duda: como no confío en mi, pregunto mis dudas a los demás. Con las consecuencias funestas que esto tiene sobre la autoestima y por tanto sobre la propia duda, que no hace sino aumentar con cada paso en falso dentro del laberinto.

LA TERAPIA BREVE ESTRATÉGICA PARA LA DUDA PATOLÓGICA

La solución a esta dinámica puramente formal nunca podrá encontrarse en una respuesta, porque no es un problema de contenido sino de forma. La prescripción puesta a punto por Giorgio Nardone y el Centro di Terapia Breve Strategica permite salir de de la trampa mental que supone darse constantemente respuestas que alimentan nuevas preguntas, es decir, permite bloquear las respuestas y por tanto inhibir las preguntas, desactivarlas. De esta manera, controlando lo que a priori parecía incontrolable, se descubre que vuelve la tranquilidad, el estado de flow que la irrupción de la conciencia en la consciencia había desbaratado.

La técnica que se aplica se corresponde con la estratagema oriental de vencer sin combatir, vencer gracias a que se evita combatir la duda. Un sabio guerrero tiene que elegir bien sus batallas y evitar combatirlas todas.

Esto nos dice Giorgio Nardone al respecto:

“Iniciar la batalla es darle importancia al enemigo, si lo haces ya has perdido. La estratagema de las estratagemas es la de vencer sin combatir, la única que funciona cuando el enemigo es uno mismo”

 

 

 

Para profundizar más en este trastorno y su tratamiento lee "Pienso, luego sufro" de Giorgio Nardone (Herder Editorial)

Publicaciones relacionadas


Sobre la “tortuosa” solución para la duda patológica En los últimos quince años, en nuestro Centro de Terapia Breve Estratégica de Arezzo, hemos desarrollado una técnica sumamente refinada para conducir una entrevista clínica y transformar incluso una conversación particular en una forma efectiva de cambio terapéutico. Preguntas y paráfrasis Como veremos en detalle, el primer componente lo repres...
Cómo se trata al boicoteador interior En la cuarta sesión de una terapia, para un caso de claustrofobia y miedo a volar, sucede lo siguiente: T: ¿Cómo le ha ido con la superación de nuestros límites? P: De la siguiente manera: he eliminado el Lexotan. En realidad no lo tomaba, pero tenía un vínculo con ese frasquito... He cogido ascensores, pero no sola. T: Estupendo. De los ascenso...
Dismorfofobia: miedo al propio aspecto físico La dismorfofobia, es decir, el miedo obsesivo al propio aspecto físico, es un trastorno con el mismo sistema perceptivo-reactivo que los demás trastornos fóbicos obsesivos. La persona se concentra y obsesiona en un defecto, en alguna particularidad física, y a partir de entonces vive absolutamente atormentada, evitando ver su imagen en el espejo y...
La decisión sentimental: la encrucijada de elegir entre dos hombres Probablemente uno de los terrenos de toma de decisiones más enrevesados y sufridos sea el de la decisión sentimental. [] Nuestro caso trata de una diseñadora gráfica de treinta y tres años que se hallaba en la encrucijada de tener que elegir entre dos hombres: por una parte su novio de toda la vida, del que había estado enamorada y con el que habí...
La dificultad para tomar decisiones A pesar de la incomodidad que supone, la vida nos obliga continuamente a elegir y tomar decisiones. A través de la toma de decisiones es como nos hacemos responsables de nuestra existencia y de los que dependen de ella. De esta gran responsabilidad, de la idea de que "cada cual se crea la realidad que después padece", derivan los miedos relacionado...
Sobre la libertad y la responsabilidad de decidir o elegir Me gustaría proponer una reflexión sobre la responsabilidad individual de decidir y elegir: la relación de interdependencia entre la responsabilidad, que se tiende a evitar, y la libertad individual que tanto se anhela. La reciprocidad circular entre la responsabilidad y libertad se ignora con demasiada frecuencia; se quiere ser libre, pero no resp...
Obsesiones: las consecuencias más funestas del diálogo interior En la psicología del individuo, la necesidad de certeza es algo que va más allá de los dominios del pensar y anida dentro de las emociones primordiales. Por lo tanto, el intento de controlar nuestros temores más arcaicos mediante procedimientos racionales fracasa miserablemente. Como decía Ciorán: frente a ciertos miedos "los argumentos de la razón...
La tiranía de la duda: delegación por incapacidad Hay personas que convierten la delegación en un principio de vida, como subterfugio para evadir dudas e incertezas. En estas personas la inseguridad y la duda de equivocarse en la elección son tan profundas que las obliga a pedir apoyo constantemente y en ocasiones, ayuda concreta. Tal dinámica, que podría parecer extrema, es en realidad una de las...
Cuando pensar demasiado hace daño "La vida es toda una serie de problemas que deben ser resueltos, cuanto mayores sean las competencias adquiridas más complejos serán los problemas a los que hay que encontrar solución" Karl Kopper LA PERVERSIÓN DE LA RAZÓN Piensa más allá de lo pensable Paradójicamente, cuanto más evoluciona el hombre más se complica la vida. [] El hombre mod...
La conciencia que investiga la consciencia La duda, cuando se hace obsesiva y tortura mental, si se somete a un atento análisis basado en las funciones de la mente, puede considerarse como la intrusión de la conciencia en la consciencia; una especie de juicio interno que, desde una posición de superioridad, analiza nuestras acciones y pensamientos poniendo en duda su validez y corrección. ...

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada