Paul Watzlawick: Drácula no me deja dormir

Rigoberto no logra dormirse si no es con la luz encendida. Ni bien cierra sus ojos imagina que Drácula y un cortejo de vampiros vienen a succionarle la sangre y a torturarlo. Cuenta con una larga historia terapéutica: ha intentado numerosos tratamientos en donde se le ha interpretado que Drácula es en realidad su padre…

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Erickson educando a sus hijos: no tengo por qué hacerlo

Un domingo, todos en la familia estábamos leyendo el periódico, cuando de pronto Kristi (que tenía entonces dos años) se acercó a su madre, le arrancó el periódico de las manos y lo tiró al piso. Su madre le dijo: “Kristi, eso que hiciste no está bien. Recoge el periódico y devuélveselo a tu madre.…

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Una compulsión extravagante: la blasfemia más ofensiva

Un colega psiquiatra-psicoterapeuta me llama para fijar una cita urgente. Se siente aplastado por el peso de una compulsión irrefrenable que ha anulado totalmente su vida. Cuando nos vemos me cuenta que desde hace dos años se le ha ido consolidando una fijación: cuál puede ser la mayor blasfemia, la más ofensiva, la más radical,…

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