Historias curativas: lo que hacemos determina lo que creemos

Un señor que vivía en una gran ciudad se pasaba todo el día aplaudiendo abrupta y sistemáticamente cada veinte minutos. En una oportunidad, un vecino curioso e intrigado por semejante conducta excéntrica le preguntó acerca de la razón de sus aplausos. Al ser interrogado de manera tan directa sobre la razón de su extraño comportamiento replicó:…

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